Dos aniversarios

logo_30años“EL derecho al voto sin el derecho a alimentarse, a la vivienda y a la asistencia médica crearía una apariencia de igualdad, consolidando en la práctica la desigualdad.

No queremos libertad sin pan, ni pan sin libertad.”

Nelson Mandela

 

 

Hoy se cumple por un lado, el sexagésimo quinto aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y por otro, el trigésimo aniversario del  retorno de la democracia, luego de una de las dictaduras más sangrientas de nuestra historia.

“Democracia” y “Derechos Humanos”, dos conceptos que marcan la historia de la humanidad, construcciones socio- políticas resultado de procesos históricos, de profundos debates filosóficos y de acciones concretas de grupos comprometidos que llevaron adelante innumerables esfuerzos en pos de su consecución.

 “Democracia”  significa poder o gobierno del pueblo sobre la base de  la regla de las mayorías. La democracia resulta inquietante, porque nos invita a pensar, no en historias de superhéroes, semidioses o iluminados que nos conducirán a epopeyas dignas de ficción, si no en que la historia se construye con decisiones tomadas sobre la base de ideas de personas como nosotros que proponen un destino y una forma de construir y organizar la sociedad que valoramos como la más creíble.

La democracia implica aceptar que para las decisiones colectivas no existe un criterio de verdad absoluto. Lo que debe hacerse es lo que la mayoría decide.

Si bien la mayoría, ha legitimado en la historia cosas que hoy no aprobaríamos, no está invalidada. Allí surgen como contenido de democracia los “Derechos Humanos”. Definidos en líneas generales como una serie de atributos que el ser humano posee en su condición de tal. Los derechos humanos garantizan a todos los seres humanos la  posibilidad de llevar una vida digna, entendida como la capacidad de cada persona de elegir su propio proyecto de vida.

El reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos son el fruto de numerosas luchas sociales. La clasificación de los derechos humanos sólo es válida para la facilitación de su estudio. Esta clasificación no implica que alguno sea más importante que otro, los derechos humanos son indivisibles e interdependientes.

El largo período de  ausencia de vida democrática en nuestro país trajo como corolario  la negación y violación sistemática de  derechos  fundamentales. Es por ello que desde su retorno – sin negar los intentos de Raúl Alfonsín, fagocitados por los poderes hegemónicos- desde la presidencia de Néstor Carlos Kirchner, se trabajó fuertemente en  la reparación de estos atropellos llevados a cabo desde el accionar de un gobierno de facto en nombre del Estado Argentino.

Desde este espacio político se aboga fuertemente por la concientización de los derechos humanos, para que el pueblo los haga suyos, sobre todo los sectores más vulnerables. Y se sostiene que el derecho a la vida va de la mano con todos aquellos derechos que la sostienen, promueven y potencian, como el derecho a la salud, a la alimentación,  a la educación, a la no discriminación, a la elección del proyecto de vida, del desarrollo de las ideas  y la propia cultura  y del ambiente en el que la vida crece y se desarrolla; y así con cada uno de los derechos fundamentales.

Desde este proyecto político adherimos a la tesis de la interdependencia de los derechos humanos, y somos conscientes de que el devenir histórico de occidente ha significado que los derechos económicos sociales y culturales (aquellos que protegen a las personas en su esfera material, vivienda, salud, alimentación, trabajo) hayan quedado rezagados para una importante cantidad  de personas.

Hemos vuelto a gozar plenamente y como nunca antes de 30 años ininterrumpidos de democracia. Las elecciones ponen en marcha un sistema que asegura el ejercicio  de derechos humanos, como la libertad de expresión, reunión y asociación.

Sin embargo es preciso reflexionar que las elecciones por sí solas no pueden mantener una democracia. La democracia debe llenarse de contenido, un contenido teórico que se actualice en los tiempos que corren, un contenido en el que la soberanía popular se retroalimente con el compromiso político y la lucha por el bien común.

Al celebrar  los 30 años de democracia en nuestro país y los 65 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reafirmamos nuestro compromiso por la instauración de un Estado Social de Derecho en el que todas y todos alcancemos plenamente los principios de la Justicia Social.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

 

Pin It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *