Elecciones Nacionales – 28 de Junio

28 DE JUNIO, EL PLEBISCITO DE UN MODELO DE PAÍS

Desde hace un tiempo en América Latina se están consolidando nuevas expresiones nacionales y populares, con sus distintos matices, pero con un objetivo común, romper con los modelos neoliberales impuestos por las potencias extranjeras y las oligarquías locales. En nuestro país a partir del mes de Mayo de 2003 con la Asunción de Nestor Carlos Kirchner, comenzaron a gestarse tiempos de cambios estructurales.

Hoy, la profundización de este modelo político de país, se encuentra en manos de la Compañera Cristina Fernández de Kirchner, algo que a los analistas y pensadores de la derecha les preocupa, ya que ven amenazados sus intereses y los de sus patrones principalmente.

Desde la militancia, el Compañero Nestor Kirchner camina cada día por todo el territorio de nuestra querida Argentina, defiendo un modelo de país soberano, justo e independiente. Tamaña tarea requiere estrategias de lucha, porque los enemigos no son pocos. Entre ellas esta, utilizar al Congreso como la herramienta democrática para realizar los cambios políticos, económicos y sociales que se necesitan para profundizar un nuevo orden económico social. Obviamente que ante este escenario, la oligarquía nacional, compuesta por los políticos de la indignidad (quienes fueron artífices del Pacto de Olivos, de huidas en helicópteros y de votos no positivos, entre otras cosas), por los académicos decadentes del establishment, (que con su amnesia contribuyeron a formar profesionales burgueses preparados para trabajar en los organismos internacionales sin importarles los derechos humanos universales de los más vulnerables y que además se ocupan de cuestionar sobre la constitucionalidad de los actos de gobierno que afectan a los intereses de los grandes grupos económicos), y por la Mesa de Enlace, (compuesta por personajes nefastos, que pretenden destabilizar a un Gobierno Popular y Democrático, porque la leche que ellos derraman en las rutas se las quiere brindar a los que menos tienen), intentan crear un ambiente desestabilizador que nos hace acordar a una época negra en la historia de nuestro país.

Este y no otro, es el panorama político en que estamos inmersos, ante esta coyuntura, donde se debaten dos modelos de país, las preguntas que debemos hacernos son, ¿qué debe hacer el Gobierno Nacional? ¿dejar de profundizar este modelo y dedicarse a estar constante respondiendo cada una de las criticas vacías de la derecha rabiosa? ¿O utilizar las herramientas constitucionales que posee y dar por terminadas algunas discusiones? Sinceramente, creo que no es necesario responder con palabras, porque los hechos hablan por si solos, el éxito de la gestión desde el año 2003 a la fecha es contundente, ¿o acaso ellos lograron que los represores de la Dictadura militar no tengan perdón ni olvido?, ¿o que nuestros padres y abuelos tengan una jubilación digna, o que los jóvenes sepamos que nuestros aportes jubilatorios están en buenas manos? ¿o que tengamos un Estado presente dotado de mecanismos de regularización para modificar la repartición de las riquezas y que los que menos tienen puedan ser incluidos?.

Creo que, nombrando solo algunos de los logros de este Proyecto Político, podemos ver a todas luces que la discusión que plantea la oposición es vacía de contenido e inclusive y más grave aún, es su lucha por la vuelta a un modelo neoliberal que concibe la acumulación de riqueza, el conocimiento y el poder en mano de unos pocos y el sacrificio de los demás, la generación de víctimas, donde los intereses de los poderosos siempre están por encima de la dignidad de la gran mayoría de la sociedad, sin justicia social, y copiar modelos socioculturales externos y ajenos, no pudiendo afirmar un desarrollo cultural autónomo, y volver a instalar como verdad irrefutable la inferioridad del Argentino frente al Extranjero.

Desde este contexto, nuestra Presidenta, cansada de criticas constantes sin sustento alguno e inclusive en distintas ocasiones desestabilizadoras, pensando en que el mejor camino para garantizar la paz social y teniendo en cuenta la crisis internacional reinante, tomo la decisión de adelantar las elecciones legislativas para el Domingo 28 de Junio de 2009, y de esta manera dar por finalizado un clima electoral constante. Por ello, envío un Proyecto de Ley al Congreso de la Nación arrogándose las facultades que le otorga la Constitución Nacional y el mismo fue aprobado acorde a los mecanismos que nuestra carta magna establece. Antes y después de esta decisión institucional, la oposición (entre ellos constitucionalistas provenientes de la derecha argentina) comenzó a realizar críticas, tildando de inconstitucional dicha propuesta.

Repasemos, una Presidenta elegida legítimamente por más del 40 % de los argentinos, envía un proyecto de Ley al Congreso de la Nación y este es aprobado por la mayoría de ambas cámaras, en consecuencia no es un hecho arbitrario ni caprichoso ni mucho menos Inconstitucional. Por lo tanto, las criticas de la oposición en realidad tienen que ver con no contar con un programa de Gobierno, con no tener propuestas sino solo denuncias que nunca fueron comprobadas, y que apelaba al desgaste (con ayuda de los medios de comunicación) que podría sufrir el Gobierno de cara al 28 de Octubre, es tal cual lo dijo el Periodista Jorge Giles, “No pretendan que el Gobierno los ayude a armar las listas”. La validez tanto desde el plano jurídico como político del adelantamiento de las elecciones es notoria. Desde el plano jurídico, se respetaron cada uno de los pasos que prevé la Constitución Nacional para la aprobación de un Proyecto de Ley y desde el plano político, en todo sistema democrático las mayorías siempre tienen prevalencia sobre las minorías.

Frente a esta realidad, el 28 de Junio se yerguen dos posturas antagónicas, la primera, compuesta por el arco opositor, que supone la imposición de moldes neoliberales vacíos, apoyados en la fuerza que detenta la Oligarquía y que pretenden gobernar el país por medios “científicos”, creyendo tener el libreto del futuro, indicando como sucederá todo, cualquiera que sea la acción que se desempeñe, bastará consultar los “libros mágicos” para conocer como actuar en cada momento y una segunda concepción, dinámica, popular y nacional donde el pueblo no es una entidad abstracta, estática, sino algo vivo, que lucha por crearse a si mismo. Concepción que acepta como única verdad aquella que es coincidente con los intereses populares y que reconoce la lucha histórica de las masas por la liberación nacional y social. Y que a partir de Mayo de 2003, comenzó a instalar un proyecto político que permite a nuestro país vivir una etapa rica en transformaciones y en experiencias y que vela por el camino de la liberación definitiva del pueblo argentino. Este frente liderado por los Compañeros Nestor y Cristina, desarrolla una política de liberación económica, industrialización y justicia social, y fundando su poder en el permanente accionar de las masas populares. A más, se coloca frente al Imperialismo en un grado de independencia desconocido desde la vuelta a la democracia, siguiendo los lineamientos que el Gral. Perón encomendó. Este estado, presente y justicialista, es una realidad totalmente nueva y de profundos contenidos revolucionarios, contenidos que marcan el camino correcto hacia la liberación del pueblo argentino.

Es cierto que ante este panorama, la derecha argentina debe recurrir a determinados artilugios y determinadas estratagemas que disfracen sus verdaderos objetivos e intereses, es común escucharlos decir, somos la nueva política, las leyes están para ser cumplidas, falta institucionalidad, no hay dialogo, etc. Si bien es necesario tomar precauciones, tampoco muchas, porque el pueblo no es ciego, ni sordo, ni mudo , si hasta los grandes medios de comunicación tienen la imposibilidad de sostener todas estas alianzas residuales que ellos mismos impulsan. La oligarquía puede pretender anular las conquistas sociales, o desmantelar el aparato de la intervención estatal en los sectores básicos de la economía, realizar spots publicitarios con personajes colorados, todo ello podrá hacerlo con mayor o menor éxito. No tengo dudas que el pueblo argentino va a decidir, ampliar y no restringir su base democrática.

Entonces, el 28 de Junio de 2009, la discusión no es si el adelantamiento de las elecciones es constitucional o no, sino que ha llegado el momento en que el pueblo argentino debe decidir su destino, retroceder y volver a un modelo neoliberal que concibe la absurda igualdad de los económicamente desiguales, o profundizar un modelo que cree en la distribución de la riqueza, en la nacionalización de los servicios públicos, en la necesaria intervención del estado en la vida económica, tanto para impedir la explotación de los débiles como para facilitar el desarrollo orgánico y equilibrado de las fuerzas económicas.

El General Perón dijo: “En la historia de los pueblos hay momentos brillantes cuyas fechas se celebran año tras año y en las cuales se establecen los principios y despiertan los valores……Están unidas estas fechas al entusiasmo popular que les otorga siempre un matiz de espontaneidad propicio para cantar el triunfo o la derrota. Son las horas solemnes que gestan la historia, son los momentos brillantes que canta los poetas y declaman los políticos, son las horas de exaltación y triunfo”.

El 28 de Junio es el día en que debemos hacer valer las palabras del General Perón, es el momento donde debemos reafirmar nuestras creencias por este Proyecto Político, es el momento de seguir reconstruyendo política, económica y socialmente la Argentina y es el momento de llenar las urnas de votos para terminar de destruir todo aquello que atento historicamente contra nuestro pueblo.

Diego Sebastián Segovia

AJuS

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