La cobertura de Telesur a través de TN

Sucesos como los de Ecuador ponen de manifiesto la importancia estratégica de la disputa en torno a la cuestión de la comunicación, y el valor fundamental que tienen las herramientas que logramos construir.

No era un truco de edición: las imágenes que estaba emitiendo TN directamente desde Ecuador eran originadas por Telesur, uno de los dos canales de noticias que no pudieron acceder a la nueva grilla del cable por el amparo que el grupo monopólico propietario de TN interpuso ante un juez de Dolores que, luego de otorgar la cautelar exprés, se declaró incompetente.

Durante toda la tarde, la cobertura de los medios nucleados en la SIP había sido penosa. Por un lado, trataban de minimizar las intenciones golpistas de los policías y militares de la Fuerza Aérea sublevados, pero al mismo tiempo, procuraban alimentar la sensación de caos, amplificando los saqueos y procurando transmitir al mundo una situación ingobernable para un presidente que hace un año obtuvo una victoria abrumadora en las urnas.

El menú se complementaba con una declaración golpista de la SIP y con denodados esfuerzos por minimizar un dato de la realidad que con el correr de las horas se fue tornando decisivo: la amplísima movilización del pueblo ecuatoriano en las calles exigiendo la liberación del presidente secuestrado y defendiendo el orden constitucional. Mientras tanto, en un golpe que parecía no tener cabezas visibles, CNN les marcaba el rumbo a sus colegas, dando aire a Lucio Gutiérrez y al alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot.

Cuando el ejército expresó su respaldo al gobierno constitucional y su rechazo al golpe, Clarín tituló como adelanto que la situación ya estaba controlada, minimizando una cuestión que hasta la medianoche mantuvo en vilo al mundo: la vida del presidente constitucional seguía corriendo peligro.
También se minimizó la multiplicidad de objetivos que los golpistas procuraron tomar, demostrando una clara planificación previa de la medida, o la disputa establecida entre las organizaciones populares y adictos al golpe por el control del edificio de los medios públicos.

Quienes quisieron informarse adecuadamente de la situación tuvieron dos herramientas fundamentales: por un lado, la cobertura de Telesur y de aquellos medios que muy incipientemente procuran disputar la hegemonía informativa de los grupos monopólicos en todo el continente y, en consonancia con estos, el rol formidable que significaron las nuevas herramientas de las telecomunicaciones: Correa estaba conectado al mundo por celular, desde dentro del hospital se recibían diversos reportes de personas que nos mantenían al tanto de la situación por Twitter.

Cada instante de la crisis nos demostró la importancia de esas nuevas tecnologías y de la trascendencia de la lucha que llevamos adelante por democratizar el acceso a la información. En los arranques de este ciclo, a veces ni nosotros nos tomábamos en serio nuestras posibilidades de construir herramientas de comunicación idóneas para esta disputa, frente a aquellas primeras emisiones de Telesur que veíamos por nuestro canal estatal.

Pero esos primeros esbozos han ido creciendo, y sucesos como los de ayer ponen de manifiesto la importancia estratégica de la disputa en torno a la cuestión de la comunicación, y también el valor fundamental que tienen las herramientas que hemos logrado construir en estos casi siete años para dar esa pelea.

Allí estuvo Telesur, en las pantallas de sus declarados enemigos, que por un instante breve, no tuvieron más remedio que ser lo que deberían ser siempre: periodistas.

Publicado en Tiempo Argentino el 04/10/2010
http://tiempo.elargentino.com/notas/cobertura-de-telesur-traves-de-tn

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